✨La Intención del Corazón: Un viaje cabalístico al centro sagrado del alma.✨

La intención del corazón debe estar al servicio del uno, de lo universal y lo total. En la antigüedad, los sabios como Hermes trismegisto ya postulaban que «la sabiduría se alcanzaba cuando el corazón, la mente y el espíritu estaban unidos y actuaban en armonía».

Hoy, quiero invitarte a expandir la mente, el corazón y el espíritu a través del estudio semántico de la palabra, el simbolismo místico de las letras hebreas y la gematría sagrada. Profundizaremos en el significado espiritual de la frase: La intención del corazón, apoyándonos del siguiente texto bíblico.

“Pues si nuestro corazón nos reprende, mayor que nuestro corazón es el Creador, y Él sabe todas las cosas»

1 de Juan, capítulo3, versículo 20

Centraremos nuestro estudio en 2 palabras del versículo: 

  1. Nuestro 
  1. Corazón  

Cabe resaltar que la verdad absoluta no existe para los eternos buscadores de la sabiduría. La intención real de un buscador es comprender las leyes divinas, cósmicas y universales que circunscriben la materia. Y esa tarea es por siempre infinita. 

A continuación, te comparto la frase que analizaremos en hebreo. Cada letra es un código sagrado de luz.

Vamos a desmembrar la frase (LEBABENU) para abordar el estudio palabra por palabra. 

  1. Nuestro: ENU ( נו) 

El determinante posesivo nuestro”, en hebreo se traduce como enu” ( נו). Este sufijo pronominal está conformado por las letras “nun” (נ) y “vav” ( ו) del alfabeto hebreo. “Nun” es la letra (N) y tiene un valor numérico de 50, mientras que la “Vav” que corresponde a la letra (V) equivale al número 6. Haciendo gematría, sumando ambos valores, obtenemos una primera reducción con un resultado de 56.  

Esto nos conduce a comprender la fuerza simbólica que existe dentro del adjetivo “nuestro”. Por la vibración del 5, representa la independencia y la libertad. Es un número que se expande en la individualidad y la expresión de su propio juicio. Mientras que con la vibración del 6 lleva intrínsecas las energías de la protección y la capacidad de tomar decisiones justas. Un 6 sabe que siempre es y estará sostenido por la divinidad. 

En términos espirituales, podemos decir que, la palabra “nuestro” refleja un equilibrio entre lo que creo que es mejor para mí, y lo que la fuente sabe que es mejor para mí. Una frase de Epíteto dice: «No busques que los acontecimientos ocurran como tú quieres, sino desea que ocurran como tienen que ocurrir, y serás feliz.» Por lo tanto, desprenderse de los propios deseos y confiar en la fuente cuantas veces sea necesario es el gran reto del número 56 (nuestro) para vibrar en armonía y en sintonía con la fuente.  

Podemos decir también que esta palabra busca expresar en términos místicos, la relación que existe entre la fuente y tú, tu comunicación con lo superior y tu conexión con la divinidad.

Para saber cómo está esa comunicación actualmente, hazte las siguientes preguntas: 

  1. ¿Cuánto sé de mí mismo? ¿Me conozco a profundidad? ¿Me atrevo a ver mi verdad por más dolorosa que sea? ¿Huyo de mi propia oscuridad? 
  1. ¿Qué conozco sobre las leyes divinas? ¿Entiendo el lenguaje del universo? ¿Estudio y profundizo en las enseñanzas espirituales? 
  1. ¿Vivo en concordancia? ¿Hay coherencia en mi ser entre lo que pienso, digo y hago?  

Hasta aquí podemos señalar entonces, que la primera parte del texto bíblico, 1 Juan 3:20, cuando dice: «Cuando nuestro corazón nos reprende…» se refiere a la desconexión que tenemos con lo divino; es ausencia de vida interior que trae caos y sufrimiento en el exterior. Nadie puede amar lo que no se conoce, lo que no se busca y mucho menos lo que no se desea entender.  Pero el Creador, en su infinita misericordia, nos deja percibir su luz, como espasmos de aliento, aún cuando la fuente, lo que quiere entregarte, es un eterno resplandor. 

Sin embargo, cuando decides resonar con el cielo, respetar y caminar el sendero de la vida universal, nace una nueva dimensión. La individualidad del 5 se fusiona con el amor del 6, dando como resultado (5+6=11) un número colectivo: El 11. El 11 es el primer número maestro en la numerología, y nos habla de una fuerza creadora amplificada que trasciende el yo exterior (ego). Es una frecuencia que doblega el deseo egoísta de recibir para uno mismo por el deseo de recibir para compartir. Este número maestro piensa en comunidad y en hermandad, y como lo mueve lo justo y equitativo, trabaja constantemente en el equilibrio entre el “dar y el recibir”.  

Corazón: LEBAB (לֵבָב) 

“Lebab” es corazón en hebreo. Está formada por 3 consonantes hebreas: lamed (con valor 30), bet (con 2) y otra vez bet (con 2). Si sumamos el valor de las letras hebreas, hasta reducirlo a un solo dígito, obtenemos como resultado 7 (30+2+2=34 /3+4=7). Y 7 es la letra Zayin.  

Te presento la letra 7 del alfabeto hebreo:

La letra zayin tiene un simbolismo espiritual profundo desde la mística hebrea. Significa arma, espada, corte o arado. Observa la letra y podrás ver la forma de un pico. El pico es una herramienta de labranza en la agricultura. Sirve para preparar la tierra antes de la siembra, separando lo malo para hacerla fértil al plantar la semilla.     

Así mismo se manifiesta la letra zayin en nuestro proceso interior. El Creador ve nuestro corazón como tierra fértil para dar frutos dulces. Pero antes que eso ocurra, debemos ararla, remover de raíz lo contaminado y lo impuro, haciendo espacio para crear vida nueva. Este trabajo se hace en completo yugo, es decir, atado al Creador, a sus enseñanzas y principios. Un encuentro de esfuerzos que te formará en carácter y discernimiento entre el bien y el mal.

Santiago, capítulo 5, versículo 5 dice:” Habéis vivido en deleites sobre la tierra, y sido disolutos; habéis engordado vuestros corazones como en día de matanza”  

Esta porción de Santiago muestra la fuerza contraria en la búsqueda de la pureza y la corrección. Tiene un simbolismo que apunta hacia el orgullo del corazón, el servilismo y el deseo egoísta. La tendencia humana a idolatrar los placeres mundanos, el propio juicio y hasta el conocimiento crea una barrera entre nosotros y la luz del Creador. Esta barrera separa y divide, confunde y desorienta. Recordemos el pasaje de la torre de Babel en Génesis. El deseo desmedido del pueblo por querer llegar al cielo y hacerse de un nombre por sí mismo molestó a Dios. Mandó a destruir la torre de Babel e hizo que el pueblo de Babilonia hablase diferentes lenguas, ocasionando caos e incertidumbre. 

En el libro central de la corriente cabalística, llamado el Zohar, se interpreta la caída de la torre de Babel como una enseñanza para los corazones soberbios, altivos y carentes de humildad. Revela que la voluntad del Creador está sobre la voluntad humana. Esto refuerza aún más el significado espiritual que desea transmitir el final del texto bíblico de 1 de Juan 3:20 que estamos estudiando en este artículo: “… mayor que nuestro corazón es el Creador, y Él sabe todas las cosas”.  

A la luz de la sabiduría ancestral, el corazón es el punto de partida de conexión con lo superior. Cuanto más seamos capaces de reconocer y rectificar las impurezas de nuestro corazón, más luz experimentamos. Por lo tanto, somos responsables de construir y edificar un recipiente que pueda soportar los altos voltajes de luz que llegan de la fuente. Así como para cada voltaje hay variedad de focos para operar de manera segura y eficiente, así también la bombilla más importante del cuerpo humano (el corazón) debe estar constantemente alineada para las potentes descargas de luz que circundan y desean ingresar a nuestro universo espiritual.  

Ahora, ¿qué pasa si babel” lo leemos al revés? El resultado sería “L – E – B – A – B”. Sí, corazón en hebreo. Al revés y al derecho, esta palabra nos trae un contraste de información profunda que hemos recorrido hasta el momento.  Observa el siguiente esquema:  

Figura 1. El corazón, en su doble naturaleza, puede volverse tierra fértil para la luz del Creador o espacio de separación y juicio. Lebab y babel son estados del alma en el camino hacia la unidad.

La intención del corazón tiene una doble naturaleza. En la figura n°1 hemos tratado de representar el corazón y su estructura desde el plano espiritual. Observa la división en el centro del corazón. Por debajo, la materia es muy densa y rigurosa, mientras que, por encima de la línea, la benevolencia de la luz se manifiesta con fluidez. Sólo, llegando al punto del corazón sobre la línea, activarás la intención correcta, fuerzas creativas y de transformación.

Es en el punto del corazón donde realmente inicia la rectificación. Empieza a mirarte desde el amor, entrena la autoobservación objetiva y reconoce los desequilibrios que te separan de la fuente. Esta mirada debe ser una búsqueda minuciosa de los desórdenes que habitan en diferentes áreas de tu vida: La salud, el trabajo, las relaciones afectivas, la familia y tu mundo interior. 

Si deseas activar las frecuencias cósmicas del punto de tu corazón, medita con la letra Zayin. Puedes dibujarla o pintarla como se hace con un mándala o hacer ejercicios de visualización profunda. Imagina a la letra delante de ti, encendida y brillante, con luz dorada. Siente cómo toda esa luz con sus cualidades te envuelve y te sostiene. Meditar con las letras hebreas es tener un encuentro con las fuerzas divinas del universo.    

Vamos ahora, a sumar la frese completa, el valor numérico de “ENU – nuestro” (11) con “LEBAB – corazón” (7) . 

(Gematría) 

LEBABENU / Nuestro Corazón 

LEBAB (7) + ENU (11) = 18 

El resultado es 18. Este número es también el valor numérico de la palabra “jai” vida en hebreo. Nada es casualidad en la ciencia del alma. En las dimensiones superiores, cuando “nuestro corazón” está vibrando en armonía con la vida, no existe separación; el suministro de energía llega directamente de la fuente, y como tienes capacidad de recepción para altos voltajes de energía, puedes descargar información para manifiestar dirección, sentido, sanidad y sabiduría.  Pero cuando está en un estado de muerte, es decir, en una conducta catatónica frente a la realidad, sobrevives la vida; todo pesa y no fluyes con las energías cósmicas. Esta dimensión se siente como rigor, como castigo, culpa o desesperanza.  

Es momento de examinar el corazón para despojar la mala hierba y despertar las perlas preciosas dormidas. Finalmente, de eso se trata la corrección del alma. De encender la chispa divina del Creador en tu interior para que todo te sea dado. Mateo 7:7 dice: «Pide y se os dará«. Pero, ¿desde dónde estás pidiendo? ¿Estás clamando desde el punto de tu corazón (fig. 1)? ¿Tu intención nace de un deseo puro (fig. 1)? Tampoco es casualidad que este famoso y recordado versículo de la Biblia tenga dos sietes, Mateo 7:7, y estemos justamente profundizando en el significado místico del número 7, con la letra zayin. Esta conexión deja en evidencia que se nos dará todo, sólo si activamos el punto del corazón, la tierra fértil para plantar la semilla del sustento y la providencia divina.  

Te comparto 3 puntos que pueden ayudarte a cultivar la intención de tu corazón y mantenerte fiel en el proceso según el libro de Proverbios 4:20

  • Escucha la palabra y no la saques de tu corazón ante la tentación. 
  • Recibe la palabra con gozo y confía siempre. Que las pruebas no te aparten de la verdad.  
  • No te ahogues con las riquezas y los placeres de la vida porque esos afanes no llevan frutos. 

Las fuerzas divinas te exhortan a recordar de quién es el corazón que habitas, de dónde eres y hacia dónde vas. Se trata del Creador y tú. No desperdiciemos las infinitas posibilidades para empezar a hacer las cosas de manera diferente…

Para concluir, podemos afirmar entonces que el corazón es una puerta de acceso a dimensiones superiores de conciencia. Nadie abrirá esa puerta, más que tú mismo, con esfuerzo, humildad y confianza. No hay nada que el Creador no pueda hacer, si es para levantarte y restaurarte. “Pues si nuestro corazón nos reprende, mayor que nuestro corazón es el Creador, y Él sabe todas las cosas».

Dios te bendiga. Con amor: 

Giovanna Salinas – Terapeuta transpersonal 

(Numeróloga, estudiosa y practicante de la sabiduría de la cábala) 

«La ciencia del alma es una dimensión extrasensorial maravillosa que te abre las puertas de la sabiduría oculta; atrévete a ir más allá de la mente y la sabiduría te será revelada»